
The Sound of Pablo Gargallo is a project born from the collaboration between saxophonist Carmen Salguero Indias and composer Daahoud Salim. This collaboration led to the creation of a new cycle of works for saxophone inspired by the sculptural oeuvre of Pablo Gargallo.
Just as in the interstices of Gargallo’s sculptures, the sounds of the saxophone are woven in and with the air. The plasticity evident in Gargallo’s brilliantly executed modelado en rehundido (sunken relief) technique—seen in works such as Maternity (1922) or Seated Woman (1922)—was a particular source of inspiration for envisioning a musical universe within his art.
Although most often associated with jazz, the saxophone is a relatively young instrument whose versatility began to capture the curiosity of early 20th-century avant-garde composers—an artistic world that also resonates with Gargallo’s work.
Beyond explicit references to music in Gargallo’s art, through this project we sought to trace new ways of experiencing and interpreting his work through the medium of musical creation.
The need to compose a complete cycle of works for saxophone became clear from our very first visit to the Pablo Gargallo Museum—a jewel of Zaragoza’s heritage. The experience of inhabiting the space that houses Gargallo’s work allowed us to sense and “hear” unique sonorities naturally emanating from his sculptures.
In the words of Daahoud Salim:
“Since first encountering Pablo Gargallo’s work in my teenage years, I have felt a deep aesthetic and conceptual connection with it. To achieve so much with so little, to define the air itself, to set boundaries on the intangible in order to produce something so dramatic and refined. So intimate. My training as a musician compels me to think of the composer Frederic Mompou, who also pursued, in his own words, the highest expression with the fewest means. Someone who writes ten notes where another would write a hundred, and with them achieves what another could not with a thousand. Like Mompou, Gargallo suggests the infinite with very little—a book of poems in a single word; a face in a single stroke. Whenever I find a work or artist that overwhelms me, I feel compelled to honor that impact with a small offering in my own language, which is music. This has happened with Borges, Baricco, Magritte, Bosch. So when my dear Carmen shared her wish to create a musical project that would, from its conception, be deeply tied to the city of Zaragoza, I had no doubts. I could already hear The Prophet, Maternity, Harlequin—to name a few—translated into music. Music written for her, for her instrument, for the Museum. Conceived to sound in that very space, surrounded by the sculptures that gave it life. The idea that had been with me for years finally found a clear path forward. Much like Pictures at an Exhibition by M. Mussorgsky, in which the listener experiences a journey through different paintings (now sadly lost) and even the walk from one to the next, what we have conceived here is a journey through the various works that inhabit the Museum, in their optimal context.”
The premiere of this new saxophone cycle took place at the Pablo Gargallo Museum in Zaragoza on December 10, 2022. Afterwards, the project was also presented in other concert venues in Zaragoza, Badajoz, and Almería, particularly thanks to a national grant awarded by the Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (National Institute for the Performing Arts and Music), which enabled its dissemination within Spain and helped preserve part of the choreographic, lyrical, and musical heritage.
The project also received financial support from the Municipal Society Zaragoza Cultural 2022 under its Music and Musical Projects program.


Aire en el espacio, sugerir el infinito. El sonido de Pablo Gargallo constituye un proyecto impulsado por la colaboración de la saxofonista Carmen Salguero Indias y el compositor Daahoud Salim. Dicho proyecto desembocó en la composición un nuevo ciclo de piezas para saxofón inspiradas en la obra escultórica de Pablo Gargallo.
Al igual que sucede en los intersticios de las esculturas de Pablo Gargallo, las sonoridades del saxofón se tejen en y con el aire. La plasticidad advertible en la técnica del modelado en rehundido brillantemente ejecutada por Gargallo en piezas como Maternidad (1922) o Mujer sentada (1922) fue especialmente inspiradora para advertir un universo musical su obra. Pese a ser asociado de forma mayoritaria al jazz, el saxofón es un instrumento relativamente joven cuya versatilidad empezó a cautivar la curiosidad de los compositores de las primeras vanguardias del pasado siglo con las que también dialoga la obra de Gargallo. Más allá de las referencias explicitas al arte musical en la obra de Gargallo, a través de este proyecto pretendimos trazar nuevas formas de experimentar e interpretar la obra de este autor, a través del cauce de la creación musical.
La necesidad de crear un ciclo completo de piezas para saxofón se hizo patente desde nuestra primera visita al Museo Pablo Gargallo, joya del patrimonio de la ciudad de Zaragoza. La vivencia del espacio que acoge la obra de Gargallo permitió intuir y escuchar sonoridades propias y singulares que emanaban de forma natural de sus esculturas.
Rescatando el testimonio del propio Daahoud Salim: “Desde que conocí en mi adolescencia la obra de Pablo Gargallo sentí una fuerte conexión a nivel estético y conceptual con ella. Conseguir tanto con tan poco, delimitar el aire mismo, ponerle límites a lo intangible para obtener un resultado tan dramático y tan fino. Tan íntimo. Mi formación como músico me obliga a pensar en el compositor Frederic Mompou, quien también persigue, según sus propias palabras, la máxima expresión, con el mínimo de recursos. Alguien que escribe diez notas donde otra persona hubiera escrito cien, y que alcanza con ellas lo que otra no habría alcanzado con mil. Como Federico Mompou, Gargallo, sugiere el infinito con muy poco; un poemario en una palabra; un rostro en un trazo.Siempre que encuentro una obra o artista que me sobrecoge, me nace el honrar ese impacto que haya provocado en mí con una pequeña ofrenda en mi lenguaje, que es el musical. Me ha ocurrido con Borges, con Baricco, Magritte, el Bosco. Cuando mi querida Carmen me comentó su inquietud por llevar cabo un proyecto musical que estableciera lazos desde su concepción con la ciudad de Zaragoza, no dudé. Vi El Profeta, Maternidad, Arlequín, (por citar algunos) traducidos a música. Una música escrita para ella, para su instrumento, para el Museo. Ideada para que suene en ese espacio, rodeada de las esculturas que le dieron vida. Esa idea que rondaba en mi cabeza desde hacía años encontró un cauce claramente definido. A modo de Cuadros de una Exposición de M. Mussorgsky, en la que el/la oyente experimenta un viaje por diferentes obras pictóricas (lamentablemente perdidas a día de hoy), e incluso el paseo entre cuadro y cuadro, lo que concebimos aquí es un viaje por las distintas obras que habitan el Museo, en el contexto óptimo”.
El estreno de este nuevo ciclo de piezas para saxofón fue realizado en el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza, el 10 de diciembre de 2022. Tras ello, el proyecto fue igualmente presentado en otras salas de concierto de Zaragoza, Badajoz y Almería especialmente en virtud de una línea de subvenciones del Estado que fue concedida por el Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música, permitiendo su difusión en el ámbito territorial de nuestro país preservando así parte del patrimonio coreográfico, lírico y musical.
De igual modo, el proyecto recibió una ayuda económica por parte de la Sociedad
Municipal Zaragoza Cultural 2022, en su Modalidad de Música y Proyectos Musicales.








